Proceso de soldadura

Fenómeno de capilaridad

La soldadura por capilaridad tiene lugar cuando a la unión de un tubo y un accesorio, después de su calentamiento, se le aporta un metal que se funde al contacto con ellos. Debido al fenómeno de capilaridad, el metal fundido asciende y se extiende en cualquier sentido, por el reducido espacio que queda entra la pared del tubo y la del accesorio; con ello, al enfriarse se consigue una unión totalmente hermética.
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Facilitar la soldadura

El resultado final de la soldadura será tanto mejor cuando más favorezcamos el principio de capilaridad. Esto se consigue observando lo siguiente: distancia mínima entre paredes, temperatura suficientemente alta y mantenida, mantenimiento de la regularidad de las superficies que forman el espacio entre paredes, y usando materiales de aporte con buenas propiedades capilares.
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Decapantes y material de aporte

El material de aporte es una aleación formada normalmente por dos o tres metales, que se emplea para realizar la unión tubo/accesorio asegurando la estanqueidad del sistema. La función del decapante es la de desoxidar la superficie metálica así como protegerla durante el calentamiento y, además, facilitar y mejorar la penetración y distribución del material de aporte entre las superficies a unir; en definitiva, favorecer el efecto de capilaridad.
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Ejecución de la soldadura

Para lograr una soldadura de calidad es conveniente seguir una secuencia de 10 pasos, teniendo en cuenta que las operaciones de corte a medida, eliminación de rebabas, recalibrado y limpieza se realizarán siempre de la misma manera; las demás operaciones, en cambio, presentan diferencias importantes entre la soldadura blanda y la soldadura fuerte.
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