Proceso de elaboración

El proceso de elaboración del tubo de cobre consta de las siguientes etapas:

1. Fundición

La materia prima de un tubo de cobre se compone de:

  • Cátodos de cobre: la pureza de su composición es auditada.
  • Reciclados de cobre: el cobre es 100% reciclable, y puede ser reintroducido sin problemas en la cadena productiva.
  • Cupro-fósforo: una aleación cuya finalidad es desoxidar el cobre, y a su vez incorporar el fósforo necesario al mismo, facilitando la soldadura y mejorando sus cualidades mecánicas de cara a su posterior deformación en frío.

Todos estos elementos se funden en un horno entre 1 100 y 1 200 ºC, bien de gas o eléctrico, para lograr una mezcla homogénea. Durante este proceso es necesario mantener siempre la temperatura estable. De esta manera se obtienen lingotes, con una calidad homogénea en toda su longitud, que serán cortados para ser procesados en la prensa de extrusión.

2. Extrusión

Se trata de la transformación en caliente del lingote en tubo mediante la utilización de una prensa hidráulica. Este proceso consiste en perforar y conformar el tocho (o trozo de lingote), previamente calentado a 850 °C, en un semidesbaste de tubo denominado shell.

3. Laminado

Es un proceso de deformación en frío del shell. Un mandrino cónico templado configura el diámetro interior, mientras que unos anillos templados y calibrados conforman el diámetro exterior mediante un movimiento de avance y retroceso al mismo tiempo que el tubo gira en cada uno de ellos.

4. Trefilado de tubos

Al igual que el laminado, es un proceso de deformación en frío en el cual, por estirado simple y mediante una hilera (diámetro exterior) y un mandrino (diámetro interior), se van rebajando el diámetro y el espesor del tubo hasta obtener las dimensiones deseadas.

5. Acabado

Después de dimensionar el tubo según la Norma UNE-EN 1057, las tiras de tubo de cobre en estado duro se someten a limpieza, tal y como exige dicha norma. Se trata de eliminar los restos del lubricante procedentes del proceso de trefilado. La limpieza se realiza por inmersión de los tubos en un medio desengrasante a una temperatura determinada.

Para obtener el tubo de cobre recocido, se procesa en rollos que se someten a un tratamiento térmico en un horno de pasaje y atmósfera neutra, donde alcanzan las características mecánicas requeridas por la norma para este estado del cobre. A su vez, con este tratamiento se eliminan los restos de lubricantes (véase la figura 1.13).

Ambos tipos de tubo –recocido y duro– deben superar distintas pruebas y ensayos (tracción, curvado, límite elástico, tamaño del grano, etc.) para comprobar que cumplen con la normativa vigente.

6. Embalado

El tubo de cobre duro en tiras de 5 m se presenta en fajos o atados, sujetos por cintas de plástico.

El tubo de cobre recocido se presenta en rollos estándar de 50 m embalados en módulos de cartón que los protegen.

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